La Llegada de Fanes – El inicio de una nueva era


Fanes, también conocido como el “Soberano Primordial”, tenía alas, llevaba una corona sobre su cabeza y, de sexo indeterminado, nació de un huevo. Si el mundo debía ser creado, entonces la cáscara del huevo tenía que romperse. Fanes, el Soberano Primordial, utilizó la cáscara de huevo para separar el universo y el microcosmos del mundo.

«Fanes, el Soberano Primordial » – Colección del Reino de Byakuya, Vol.II

Nos remontamos a una época muy lejana, antes del surgimiento de la humanidad y de los dioses que se conocen en el presente. En ese momento, Teyvat estaba gobernado por los 7 antiquísimos dragones, los soberanos elementales.

Un día, llegó el Primer Trono de los cielos, Fanes, quien sería considerado el Primer Soberano Primordial. Es un ser de sexo indeterminado, alado y coronado, que nació de un huevo.

Él derrotó a los soberanos elementales, cuyos 7 reinos se rindieron a sus pies. Más tarde, reformó el mundo en su totalidad, usando la cáscara del huevo para separar el microcosmos del mundo y del resto del universo.

El Soberano Primordial creó cuatro resplandecientes sombras de sí mismo y, junto a ellas, dio forma a todo lo que compone el mundo; el cielo, el mar, las montañas, los animales y, finalmente, su creación más preciada: los humanos. Aquellos que osaron desobedecer y rebelarse fueron desterrados a las profundidades, y los humanos firmaron un pacto con el soberano primordial, dando inicio a una nueva era. Mientras los humanos fueran felices, Fanes lo sería también.

Así, dio comienzo un periodo de prosperidad y felicidad, pues los emisarios de los dioses caminaban entre los humanos, transmitiendo la voluntad divina mientras a los habitantes de Teyvat no les faltaba de nada; si había hambruna, caían lluvia y alimentos de los cielos; si había pobreza, la tierra producía valiosos minerales; si había melancolía, los cielos respondían a los lamentos humanos… Sin embargo, esta época terminó con la llegada del Segundo Trono de los cielos.


Origen e inspiración

En la tradición órfica de la mitología griega, Fanes es el dios primigenio de la creación y la nueva vida.

Según la leyenda, Fanes era un dios andrógino que surgió de un huevo cósmico creado por Crono, entrelazado con una serpiente. Como dios de la luz, era el creador del día y estaba vinculado a Nix, la diosa de la noche que creó la noche.

También se decía que Fanes era un dios que moría y resucitaba, asesinado por los Titanes que devoraron su carne, pero rescatado por Atenea y resucitado por Zeus.